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El presunto orgullo de Bogotá es una olla

Por: DieGO
Transmilenio incita a sus usuarios a entrar al sistema por las plataformas
Después de 4 años tuve que tomar Transmilenio por circunstancias especiales y aproveché para analizar si ha habido mejoría alguna. Tardé una hora y 40 minutos desde la estación del Museo Nacional hasta la de la Autopista Norte con calle 125, un recorrido de 30 a 35 minutos en el transporte tradicional sin vías exclusivas.

 La odisea comenzó en esa moderna estación subterránea de la carrera 7ª con calle 30, que parece lista para recibir un metro, pero sin metro, donde un orientador y tres conductores coincidieron en enviarme hasta la estación Bicentenario, para tomar un bus desde ahí hasta la Avenida Jiménez, donde podría finalmente dirigirme a mi destino. De entrada, dos transbordos eran inevitables.

Durmiendo en un hospital

Por: DieGO

Febrero 9 de 2009

"Ya no salen más autobuses de aquí para Pamplona", dijo la dependiente de la compañía en la estación.

Tras despertar y desayunar en Berlín, había pasado por la también alemana ciudad de Dusseldorf donde un "Eis" recargó mi energía, y había almorzado en la italiana Bérgamo, donde el postre fue un Gelato. Ahora estaba en la estación de autobuses de Santander, pensando si hospedarme en la misma residencia que me había albergado tres noches atrás, cuando escuché de nuevo la voz de la mujer:

"Puede irse hasta Bilbao y allá es más probable que aún encuentre transporte a Navarra", era mi otra opción. Una ciudad más grande y una hora más cercana a casa, hacían más posible encontrar transporte, por vía terrestre o ferrea, así pues, aventurarme a lo desconocido, la quinta ciudad en un día, fue el factor determinante para mi decisión, emprendí rumbo a la capital vasca.

La maleta parecía más pesada con el paso de las horas, ya había cansancio cuando desperté en territorio bilbaíno. Las pantallas de la estación de autobuses marcaban las nueve de la noche y alternaban indicando los dos grados centígrados presentes en la ciudad.

Los letreros, mitad en español y mitad en vasco, me guían a la cabina de la única empresa que viaja a Pamplona, la veo vacía; noto una pequeña puerta a su lado abriéndose empujada por una mujer, el logo en su camisa me hace imaginar el calor en su cubículo, y me invita a preguntarle por el transporte a mi destino. El silencio incómodo y el ventarrón previo a su contestación, fueron presagio inequívoco de una respuesta que no hubiera deseado escuchar: "¿Pamplona? Mañana a las ocho de la mañana sale alguno. Esta noche ya nada"

TrashMilenio

Por: La Bobada Literaria

Fragmento del artículo "Las 10 doñajuanas del 2011".
  
"TrashMilenio tiene el innegable talento de tratar a sus usuarios como basura: en este mediocre de transporte los buses son insuficientes y el pasaje tiene el mismo precio de un tiquete de metro en Berlín. Tal vez sea por eso que sus usuarios lo tratan como basurero y nunca le hicieron caso a la advertencia de que no se podían atrangantar de chitos dentro de los articulados. A los males propios de este monopolio busetero se suman los de sus vías, que parece que hubieran estado a cargo de los Nule pero en realidad fueron responsabilidad de los Nule de hace diez años. Y los usuarios, claro, también ponen su granito de arena: se paran en las puertas de los buses a estorbar, no dejan cerrar las puertas de las estaciones para entrar más rápido (y después quejarse cuando se dañan), se sientan en el piso y ocupan más espacio cuando el bus va lleno mientras chatean, ponen reggaeton (o lo que sea) a todo volumen en sus StupidPhones, no le dan la silla a quien la necesita y se restriegan el uno contra el otro. Superar las leyes de la física apretujando a más personas que en un carrito de payasos es una tradición que hay que conservar porque hace parte de nuestra cultura, como celebrar la llegada del año nuevo echando tiros al aire o pegarle a la esposa (especialmente en Barranquilla). Estos exclusivos buses nos han demostrado que lo que tenemos en Bogotá son miedos de transporte."

*publicado en el blog La Bobada Literaria.

Despierta Bogotá

Por: DieGO

Si alguna vez ha escuchado comentarios como "no salga tan tarde que está todo sólo y es peligroso", "vaya rápido porque le cierran", "Véngase temprano porque luego no le pasan buses", "me van a descontar mediodía por it a una cita médica" ó, en medio de un trancón "es que me toca hacer todas las vueltas ahorita porque es el único ratico que puedo", probablemente ha sido en una ciudad dormida, como la mía.

Una ciudad con un serio problema como la sobrepoblación, que tiempo atrás analicé en un artículo, sólo puede ser más grave cuando permanece en un letargo la mayor parte del tiempo, colapsando en horas donde toda la actividad se satura.

Odisea burocrática.

Por: DieGO

Es octubre, mes de elecciones, cuando todos los trámites ante entidades estatales se agilizan para facilitar la participación de toda la ciudadanía en los sufragios... por lo menos en teoría.

A las ocho de la mañana comienza mi travesía, me dirijo al edificio de la EPS para una diligencia aparentemente sencilla: Empezar a cotizar como independiente. Allí me piden:
- Una fotocopia de un documento.
- Una declaración extrajuicio (aún no tengo claro lo que significa ésta)
- Una afiliación a fondo de pensiones
- Un certificado de un contador con copia de su tarjeta profesional.
Conclusión inmediata: Era más fácil independizarme que ser oficializarlo.

10 consejos para el viajero urbano

Por: DieGO

1. En caso de ausencia de paraderos: Tome el bus en la mitad de la cuadra, nunca en las esquinas y menos en una importante, genera trancón y en muchas ya está prohibido.
2. Timbre con antelación y más si desea parar antes de un cruce importante, normalmente el conductor no quiere quedarse en un semáforo, y los demás pasajeros tampoco.

3. Ubíquese al centro del bus, jamás en las escaleras, estorba el ingreso y salida de los demás pasajeros, e incomoda la visión del conductor.

4. Evite chiflar. Para llamar un autobús recomiendo utilizar el "método de los dos dedos" de Chad Smith*: estire los dedos índice y medio, si el bus no se detiene, recoja el índice.

5. Si el bus le para delante, pegue el trote. Si estira el dedo cuando el bus va junto a usted, considere a los que se aguantaron la frenada en seco dentro.

6. Agárrese bien. Arrancadas bruscas y frenadas abruptas son habituales en la ciudad, antes de recordar la madre al conductor, tome sus precauciones.

7. Traiga su dinero del pasaje a mano, o siéntese y lo busca con calma, descarte detenerse en la escalera a buscar el bolso o maleta para sacar el monedero y empezar a contar...

8. Guarde la basura para el sitio adecuado. Las ventanas no son para deshacerse de la basura, son para mantenerlas abiertas de modo que ingrese aire fresco.

9. Señora, enséñele todo lo anterior a su hijo, no le de mal ejemplo a su hijo, no le enseñe a pasarse por debajo de la registradora o a saltársela.

10. Sé que puede dar pena, a mí me pasa, pero si va sentado, colabórele con maletas o paquetes a quienes van de pie, puede evitar que se lo pongan en la cabeza accidentalmente.

*Chad Smith, baterista de los Red Hot Chili Peppers, quien explica el método en el documental detrás de cámaras de By The Way.

Que se vayan todos

Por: DieGO

No hay cama para tanta gente: Bogotá ha llegado a un límite de desarrollo urbano, hay oferta educativa y de salud de calidad, infraestructura de vivienda y movilidad, abastecimiento de comida y servicios básicos para unos 5 millones de bogotanos y visitantes... pero en la ciudad hay alrededor de 8 millones de personas.  

El crimen de crecer

Por: DieGO

Si usted nació en los años ochenta y creció en los noventa seguramente recordará haber jugado con yoyo cuando estaba en el colegio, y pasada la fiebre habrá tenido también un trompo para el cual no todos teníamos la misma habilidad, y tarde o temprano todos jugábamos también con las canicas y demostrábamos particular admiración por quien poseía las codiciadas Potas. Todos fuimos expertos "canicólogos" y reconocíamos sin error las petroleras, las colombianas y las demás especies, hablando de ellas con total autoridad. Y si no era su favorito, se integraba en la siguiente fiebre típica que solía ser la coca. En mi caso era más común embocarla en mi pulgar y no en la base.

...y la policía es cómplice

Por: DieGO
Nota: Algunos de los nombres pueden ser cambiados para proteger la identidad de las víctimas

"Me tiraron al piso, amenazándome con cuchillos y exigiéndome que les diera el celular", denuncia César comenzando junio, y agrega: "por lo general operan entre las calles 45 y 50", sobre la popular carrera séptima, correspondientes a Chapinero, una de las zonas más tradicionales de la capital colombiana. 

Valentía

Por: DieGO

En un país caracterizado por la desigualdad y la falta de oportunidades dadas en un contexto de desplazamiento forzado y consecuente saturación de las grandes capitales, donde los valores se han perdido, el empleo no se halla y la delincuencia se ofrece como una opción más sencilla y productiva...
...son de admirar todos aquellos compatriotas que tienen el coraje de salir a trabajar con humildad, la cordialidad y respeto en las calles, los semáforos y autobuses de la ciudad, venciendo los prejuicios y a pesar de la falta de recursos en unos casos y de solidaridad en otros.

Diferencias entre Metro y TransMilenio

Por: DieGO

Bastante se ha discutido en Bogotá sobre la construcción de un metro, más aún tras los resultados de TransMilenio como el principal sistema de transporte masivo de la ciudad relegando a los tradicionales buses, busetas y colectivos a un plano casi tan secundario como las vías que ahora transitan.

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