sábado, 7 de abril de 2018

No me vengan con excusas

Por: DieGO

Pareciera que la única razón de ser de mi teléfono móvil es que la gente escupa ahí sus excusas y me quede mal, sin remordimiento alguno.

Todo indica que, desde la aparición de dichos aparatos, la palabra y el respeto por el tiempo ajeno están más devaluados que un bolívar venezolano. 

Y en especial, el surgimiento de los 'teléfonos inteligentes' ha destrozado los últimos vestigios de la cortesía y los buenos modales tradicionales.

Antes de continuar, quiero aclarar cuatro conceptos:

No es lo mismo una razón que una excusa, la diferencia entre estas dos es el tiempo en que se comunique la información: suponga, querido lector, que tiene una cita conmigo un miércoles y su madre muere en la víspera (espero que no suceda); si usted lo comunica el martes es una razón para cancelar/aplazar la cita y será comprendid@. Si lo notifica el jueves es una miserable excusa y no tendría por qué importarme.

Los otros conceptos totalmente diferentes son comunicar y notificar: lo segundo es dejar un mensaje, bien sea en un servicio de correos postales, un correo electrónico, un papel en un lugar donde se presuma puede ser hallado y mil ejemplos más. No tiene gran valor. Comunicar, en cambio, implica acompañar ese mensaje hasta certificar su recepción y contar con una retroalimentación: cerciorarse de que su interlocutor pueda disponer de su tiempo.

¿Enfermar? A cualquiera le puede pasar, pero hay dos puntos a tener en cuenta: 

Si usted sufre la misma enfermedad cada día de pago o padece el mismo dolor cada que hay luna llena, ¡apáñese! Ya debería estar acostumbrad@ (y vea a un médico, sobra decirlo). 

Y no toda enfermedad es una razón: existen diagnósticos incapacitantes, que incluyen principalmente las patologías contagiosas y las inmovilizantes, y para establecer eso hay un sistema de salud. Si su problema no está en ese catálogo, no lo use como excusa, ¡por algo no le dan incapacidad!

Yo sigo creyendo en el valor de la palabra. Si me comprometo a visitarle el 25 de mayo (nótese que escribo estas líneas en abril), no espere 'reconfirmaciones' ni llamadas de recordatorio el día anterior, ¡cuente con mi presencia ese día 25! 

Todo lo demás es una miserable falta de respeto.

lunes, 20 de marzo de 2017

Un triplete revelador

Por: DieGO

Como los líquidos dentales que revelan la caries y otros problemas dentales, los partidos de América contra Atlético Nacional, Millonarios y Deportivo Cali desnudaron todas las falencias de los Diablos Rojos y dejaron más que claro para qué está la nómina que conformó Hernán Torres.


domingo, 6 de marzo de 2016

Sospechosa

Por: Luciano Wernicke

(Moscú 1980) 
Foto: klbviktoria.com
Los jueces miraban una, dos, tres veces las fotos de la final de los 100 metros femeninos —disputada el 26 de julio en el estadio Lenin— y no podían determinar quién había sido la campeona. Los cronómetros habían marcado un empate en 11,06 segundos entre las dos más rápidas, la soviética Lyudmila Kondratyeva y la alemana oriental Marlies Oelsner-Góhr, de modo que las imágenes eran la única salida al espinoso problema. Después de observar cada detalle de las fotografías, los veedores notaron que las cabezas de la soviética y la germana habían cruzado la meta en la misma línea, al igual que los hombros, las caderas y las piernas. Sin embargo, por unanimidad, decidieron que la ganadora había sido Kondratyeva, por un «pequeño» detalle anatómico: sus pechos eran más voluminosos que los de su rival.

Tomado del libro Historias insólitas de los Juegos Olímpicos.

domingo, 28 de febrero de 2016

Las ideas brillantes en los lugares incorrectos de Enrique Peñalosa

Por: DieGO

Como se venía venir en su campaña, el nuevo alcalde de Bogotá está "recuperando" la ciudad para sus operadores consentidos, para sus constructores de cabecera y para quienes no lo necesitaban, como los ciclistas de la carrera 11 en el tramo de la calle 100 a la 82, de quienes me voy a ocupar en esta ocasión.

Hay ciclorutas que necesitan arduo trabajo para su optimización, como la de la carrera 13 en su totalidad o la propia carrera 11 desde el centro comercial Andino hacia el sur, donde cuenta con tramos tan angostos entre muros y árboles, y son constantemente invadidos por peatones que, en ocasiones, no tienen más opción, como se puede apreciar en la imagen que acompaña esta nota.

Carrera 11 con calle 74, nótese al individuo de camiseta negra / Imagen de Google Maps

lunes, 14 de septiembre de 2015

Trotadores en las ciclorrutas: El cáncer de Bogotá

Por: DieGO

Especialmente los adultos mayores, que no ven ni escuchan razones.

Se toman las vía exclusiva como si fuera la sala de su casa (o de su asilo) para caminar, trotar o pasear las mascotas; no les bastan las amplias alamedas que hoy en día abundan por la ciudad ni las zonas verdes que las rodean.

Estos individuos obligan a los ciclistas a rodar por ladrillos, trochas o lanzarse entre los automóviles, generando peligros para peatones, conductores, que evidentemente los tienen sin cuidado.

Son hombres y mujeres que responden a las amables sugerencias de transitar por donde corresponde con gestos ofensivos y/o con la irrespetuosa frase: "¿¡Es que no cabe!?"

Estos malos ciudadanos hacen caso omiso a las normas de tránsito, a las señales viales, a los diseños del espacio público y a los humildes consejos de algunos buenos ciudadanos, y lo hacen amparados en la reinante impunidad de este país.

¡No más! Exijamos una ciclorruta exclusiva para ciclistas, por la seguridad y la movilidad de todos.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La 'caradurez' del gobierno con el proceso de paz

Por: DieGO

Durante el proceso de paz, el presidente Santos y su equipo de negociadores han permitido cuanta atrocidad se le ha ocurrido a la guerrilla contra el pueblo casi sin chistar, pero al tocarles a un general, saltan de la mesa.

Mientras las altas sociedades de las Farc y del Estado dialogan a cuerpo de rey en La Habana, los guerrilleros rasos nunca han dejado de secuestrar, intimidar campesinos, poner bombas, atacar indígenas, minar inmediaciones de colegios, etc, ni los soldados rasos han dejado de poner en riesgo sus vidas en el reconocido conflicto armado colombiano.

Tales atrocidades nunca han inquietado al presidente y compañía, es el pueblo, es el campesino, es el ciudadano de a pie, no les importan. Pero bastó el rapto del general Alzate, alguien de 'la rosca', de las altas esferas, para sobresaltarlos y exigir condiciones, y hacerlo exclusivamente por él, pues los otros soldados secuestrados ni siquiera se mencionan.

El gobierno peló el cobre, dejó claro que no le importa la gente más allá de sus intereses particulares, solo la clase política y las élites de la sociedad. ¿El pueblo? Como el ternerito...

martes, 14 de octubre de 2014

La 'mediocratización' del fútbol colombiano

Por: DieGO

Con la decisión de la Dimayor de ascender a dos equipos entre un grupo escogido a dedo para crear una competencia con 20 equipos, continúan los problemas de siempre en la Liga:

No erradicaron la infame 'fecha de clásicos', donde habrá muchos partidos sin trascendencia ni historia, y varios que representan una desventaja deportiva para varios equipos. Por ejemplo: No es lo mismo enfrentarse dos veces a Fortaleza o Uniautónoma, que a Nacional o Santa Fe.

Sigue siendo un campeonato sin identidad, que mezcla sin asco la tradición de una liga con la figura de una copa.

Se mantiene premiando la mediocridad, donde gana el mejor de ocho partidos y la regularidad no importa.